«Los grandes atletas son espejos»

La frase de David Cantera resume la importancia de los muchos valores del deporte que se desgranaron en la charla organizada por el Balonmano Burgos y la Universidad de Burgos

El Balonmano Burgos y la Universidad de Burgos inauguraron una nueva dimensión de su acuerdo de colaboración con una interesante charla sobre los valores que transmite el deporte a la vida y a la sociedad. Una jornada que tuvo como protagonistas a tres ponentes que dieron su visión personal de cómo su práctica deportiva les ha transmitido una serie de valores que son herramientas válidas para su día a día.

Dio la bienvenida a los asistentes la vicerrectora de estudiantes de la Universidad de Burgos, Verónica Calderón, quien enfatizó que «los valores del deporte se ajustan a los de la Universidad» y por ese motivo se quieren promover este tipo de acciones «que resalten los beneficios de la práctica deportiva más allá de los que implícitos para la salud» como pueden ser «el esfuerzo, el afán de superación, el compañerismo o la igualdad».

Así, comenzó la ponencia el atleta y director deportivo del Burgos BH, David Cantera, quien comenzó hablando de cómo los «grandes atletas son espejos» para los demás deportistas y también para la sociedad. En este sentido, puso el ejemplo de Rafa Nadal, quien tras ganar sus ocho partidos en la Copa Davis «dedica sus primeras palabras a un compañero, Roberto Bautista, y le destaca por su capacidad de esfuerzo y compañerismo». Así, él mismo relató cómo a través de su práctica deportiva en pruebas como el Iron Man en una situación en la que las piernas no le daban para más decidió tirar hacia adelante» para no desmoralizar al «grupeto de amigos que era la primera vez que corrían».

Por su parte, el ciclista y corredor del Burgos BH, Ángel Madrazo, con su frescura y naturalidad relató el momento más importante de su carrera deportiva, la victoria en la última Vuelta a España, en la que quiso resaltar el valor de la alegría de su compañero, segundo de la etapa, quien «levantó los brazos con la misma alegría como si la etapa la hubiera ganado él». Un éxito que no habría sido posible sin una alta dosis de perseverancia: «Lo fácil habría sido tirar la toalla en el kilómetro 100, pero después de todos los percances vividos decidí tirar para ayudar a mi compañero y que tuviera las piernas frescas». Madrazo destacó la importancia del trabajo duro y el compañerismo que encuentra en su actual club, el Burgos BH: «Cuando gané la etapa de La Vuelta tuve ofertas para irme a otros clubes, pero lo que tengo en el Burgos BH es una familia y quiero estar con ellos muchos años».

Por su parte, la jugadora del Balonmano Alcobendas Elena Talavera explicó que ella comenzó a jugar porque se lo pasaba bien y esa pasión es la que le hace seguir incluso ahora como jugadora profesional. «Trabajo, estudio en la Universidad, hago las prácticas, entreno y voy con el tiempo contado de un lado a otro, pero el deporte me ha dado la capacidad para no rendirme ante las dificultades y salgo adelante con todo», afirmó la madrileña. La jugadora remarcó, también, la importancia del trabajo en equipo y de hacer lo que se haga «siempre al 100%» y puso en valor la diversidad que hay en los grupos lo que lleva a la importancia de «adaptarse porque cada uno es de una manera». «Hay que entenderse. Hay que entender a las compañeras, a la entrenadora y a la directiva. Tenemos que cooperar constantemente y comunicarnos», resaltó.

Tras las ponencias y el animado debate entre las decenas de asistentes se cerró un acto que se espera no sea el último de estas características entre las entidades organizadoras.

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